El mecanismo por el cual se engorda es simple: se acumula grasa cuando la energía ingerida en forma de alimentos es superior a la gastada (gasto energético) para el mantenimiento de las funciones vitales y la actividad física. Los cambios en la alimentación (la dieta occidental es cada vez más rica en grasas y productos lácteos) y los nuevos estilos de vida cada vez más sedentarios son los principales desencadenantes en el aumento de la obesidad.
“En España, más de la mitad de la población adulta tiene problemas de sobrepeso”. Paralelamente, se está observando un aumento de la incidencia de obesidad entre la población infantil y adolescente. Esto es preocupante puesto que de cada tres niños obesos, uno lo seguirá siendo al ser adulto. Según datos obtenidos por OBECAN a través de la SEEDO (Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad) un 14,5% de los españoles son obesos y un 2% alcanza una situación de obesidad mórbida. El gasto sanitario que conlleva la obesidad y las enfermedades derivadas de ésta supone cerca del 7% de todo el gasto sanitario anual del país..
El exceso ponderal en la infancia y la adolescencia se ha duplicado en los últimos 15 años en España. Los datos obtenidos por estudio nacional enKidi (1998-2000) nos muestran que la obesidad en la población española en edad infantil y juvenil está adquiriendo unas dimensiones preocupantes, especialmente los factores que pueden estar contribuyendo a extender la epidemia y las posibles maneras de prevenirla.
“Problemática en Canarias”. Según algunos estudios se dice que la Comunidad Canaria es la zona de España con mayor incidencia de obesidad de nuestro país.
Es alarmante la situación: la obesidad y las enfermedades derivadas matan en Canarias tres veces más que el tabaco. Se necesitan campañas
masivas para atajar un problema “que la sanidad pública no podrá soportar” mucho tiempo. La tasa de obesidad en Canarias es imparable. En la actualidad, 28 de cada cien canarios tienen un índice de masa corporal igual o superior a 30, es decir, son obesos. “Estamos llegando a los niveles que registra Estados Unidos”.
La situación requiere de una intervención inmediata de la Sanidad pública, tan o más rápida que la que tuvo el Gobierno central con la ley contra el tabaquismo, sobre todo en Canarias, «donde tenemos la salud cardiovascular más débil de todo el Estado» y donde, al igual que en el resto del mundo, la obesidad y sus dolencias derivadas -hipertensión, diabetes, colesterol, infarto... todas causas de muerte en las que Canarias se sitúa en los primeros puestos- provocan tres veces más muertes que el consumo de tabaco.
Hay que llamar la atención sobre las causas sociales de esta epidemia en las Islas, que pasan por las grandes desigualdades sociales que persisten a pesar del desarrollo.
¿Se puede comer sano con 700 euros?
Canarias sufre una desigualdad social brutal. Es verdad que «estamos en la media española en producto interior bruto, pero mantenemos una bolsa de pobreza que alcanza al 20% de la población». Unas 400.000 personas viven con menos de la mitad del sueldo medio -700 euros-. Si se tiene en cuenta que comer cuatro veces a la semana verduras y consumir dos piezas de fruta diaria, lo saludable, supone un gasto de 200 euros mensuales para una familia de cuatro miembros, es muy difícil que el tren pueda mantenerse con tan pocos ingresos. «Si esa gente es diabética o sufre de hipertensión y resulta que vive en un sitio donde la cesta de la compra es la más cara de España, es casi imposible que pueda llevar una vida sana». Al contrario, «estas personas saciarán mal su hambre» con lo más barato
que haya. A esto hay que sumar que los canarios están entre los más sedentarios del Estado, que se trata de un amplio segmento de población con un bajo nivel cultural y una histórica carencia de formación nutricional. Un círculo que, a la larga la Sanidad pública «no va a aguantar. Cuando estas personas llegan al médico, ya es tarde».